viernes 26 de septiembre de 2008

Es indudable que la condición humana tiene la particularidad de no tener límites.
Todo te es lícito. Pero no todo te conviene, dice en las Sagradas Escrituras. Entonces quiere decir que algunas situaciones de mi vida, pueden estar actuando como tóxicos intervinientes de mi interioridad y no lo advierto.
Es más, es muy probable que no desconozca que he adquirido, formas, actitudes, hábitos, que sin advertirlo, también influye en mi interioridad y en consecuencia en mi personalidad. Esta influencia muchas veces transforma tanto la personalidad-que yo mismo me desconozco a veces-
Hoy día es muy difícil sujetar ese -descontrolado ser que tenemos dentro-, como consecuencia de nuestras impaciencias, ansiedades, inquietud, zozobra, por lo cual, facilmente perdemos el equilibrio, la sobriedad ante la circunstancia que se nos presenta.
Como resultante, y aún no queriéndolo, hacemos lo que no queremos.
Ciertamente, hay un estado equilibrante, un estado interior tranquilizante, que le llamamos PAZ INTERIOR.
El ser humano, que somos, adquiere distorciones en su interioridad, de dimensiones inimaginables. Cuando el desequilibrio golpea nuestro ser interior como una usina que nunca para, es prioritario reaccionar, porque desgasta nuestro ser, nos transforma en lo que no queremos y por sobre todo, perdemos lo más hermoso que tenemos, nuestra sensibilidad, nuestra emotividad, perceptividad, afectividad, y con ello la capacidad de ver -esta nuestro segmento de vida como algo realmente maravilloso y extraordinario-
"venid a mi los que estais cansados y trabajados, que yo os hare descanzar, dijo Jesús. (Dios y Jesús - no han pasado de moda, aunque intenten hacernos creer eso) No puede el ser interior - estar alejado de su Creador. Cuando muchos de nosotros vivimos atontados, una vida sin sentido, sin riquezas que la fundamenten, es porque dimos la espalda a lo más excepcional que nos dio la vida - Dios mismo.
Si hemos perdido esa capacidad de control interior, es porque hemos perdido el contacto con Dios.

lunes 15 de septiembre de 2008

La invitación a este blogs es para que juntos podamos rescatar los valores éticos y morales que se han dejado de lado. Este segmento de la vida que nos toca transitar, es una visagra, una coyuntura que tiende a generar formas de vida donde los valores no son tenidos en cuenta. Si unimos nuestro esfuerzo en comenzar a hablar sobre todo esto, sin dudas será un aporte que nos ayudará a transmitir luego a nuestro alrededor, donde estemos, donde residamos, a nuestros amigos, nuestros afectos, nuestros vecinos, compañeros de trabajo, etc., esta firme voluntad de no caer en el oscuro libertinaje. La espiritualidad es el mejor camino que nos indica senderos de conducta que permiten la convivencia, el respeto, la honorabilidad. Los parametros que establece la Biblia, son elementos vitales para esa convivencia. No dejemos que quede en el olvido. Soy periodista, y tengo compañeros, excelentes periodistas, pero que en su desorienación, en su ignorancia, interpretan que Dios, Jesucristo, la Biblia, la Iglesia, ha pasado de moda. Esto es grave, porque estas personas hablan, se expresan, escriben en medios de comunicación, y el mensaje va dirigido hacia ellos, los adolescentes, los jóvenes, y también a los adultos. Pero, si nos juntamos con vos para hablar, para dialogar, para establecer criterios que posean bases firmes en la Cristiandad, todavía estaremos a tiempo de brindar otro mensaje, a nuestro alrededor. Permítame, entonces, establecer esa comunicación con usted. No me deje solo por favor.
Y si alguien entro a este lugar, y esta con problemas, con situaciones que lo superan. No ha ingresado en vano. Hay un mensaje de Dios para usted aquí abajo. Por favor, léalo. Y luego si quiere puede salir. Pero este mensaje, guardelo en su corazón por favor. Muchas gracias.

ISAIAS 41 : 10 TE DICE A TI

41:10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
41:11 He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo.
41:12 Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra.
41:13 Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.
41:14 No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor.